Las sujeciones en enfermos con demencia. Consecuencias del uso abusivo.

El uso de sujeciones en personas con demencia cada vez es mayor en nuestro país, lugar donde más se utiliza comparándolo con el resto de Europa.

Algunos enfermos de demencia sienten agitación y/o un aumento de actividad motora e incluso conductas agresivas, por lo que son unos pacientes a los que habitualmente se les aplica este tipo de medidas. Además  influyen otros factores en el uso de las mismas como son los siguientes:

  • Ser mujer.
  • Deterioro cognitivo.
  • Edad avanzada.
  • Conducta inapropiada.
  • Necesidad de cuidados médicos instrumentales.
  • Riesgo de caídas.
  • Uso de drogas psicotropas.
  • Localización geográfica del centro de cuidados.
  • Pobreza.
  • Desarraigo familiar.
  • Déficit de formación de los cuidadores.

El principal fundamento de su uso es la seguridad del paciente. Pero hay ciertos mitos sobre este fundamento.

  • Se justifica su uso para prevenir  las lesiones por caídas, pero, la realidad es que las sujeciones no disminuyen el riesgo de caídas y sin embargo aumentan el riesgo de lesiones graves tras una caída.
  • Otro de los mitos que se plantea es que evitar las sujeciones supone necesitar más personal en el centro, pero con la práctica se ha demostrado que no es cierto. En muchos casos, el uso de las sujeciones, ha aumentado en centros donde existe una dotación importante de personal.
  • Las familias exigen una seguridad absoluta en la residencia y que se recurra a las sujeciones si son necesarias, es algo que se acepta con normalidad. No obstante, para ofrecer una seguridad razonable, se puede recurrir a otros métodos que no impliquen a las mismas y por supuesto, aumentan las posibilidades de bienestar y autonomía de las personas con demencia. Cuando los familiares son informados, suelen elegir que se trabaje por la calidad de vida.

El uso abusivo de los mismos puede llegar a ser contraproducente para el enfermo, ya que la persona pierde su autonomía, dignidad y autoestima.

Hay que hacer diferencia entre sujeción física y sujeción química:

  • La sujeción física se trata de la práctica que limita movimientos y actividad física, así como el acceso a alguna parte de su cuerpo.
  • La sujeción química es un uso inadecuado de medicamentos que sedan o tranquilizan al paciente y así poder evitar conductas molestas.

A continuación queremos indicar los perjuicios que supone el abuso de las sujeciones para el enfermo con demencia:

  • La presión de las sujeciones en el cuerpo del paciente afectan “de manera silenciosa” a sus órganos internos, provocando lesiones que se manifiestan con el paso del tiempo y que en muchas ocasiones no se asocia con la sujeción.
  • El riesgo de ulceración aumenta al estar inmovilizado.
  •  El hecho de que el paciente permanezca con sujeciones empobrece en alta medida su estimulación, acelerando así, su deterioro cognitivo.

Es de gran importancia identificar y tratar los problemas psicosociales, funcionales y sanitarios que pueden ser responsables del uso de sujeciones (por ejemplo caídas, comportamiento errante, agitación). Para reducir al mínimo el uso es preciso emprender alternativas en el tratamiento, como son: modificar el entorno para hacerlo más seguro; mantener la rutina habitual de cada individuo; utilizar métodos menos invasivos de administrar medicamentos y alimentación, y reconocer y responder a las necesidades de apoyo psicosocial, cuidados sanitarios, actividades de la vida diaria y ejercicio regular.

Para ello, es muy importante la concienciación y formación de los profesionales, informar y formar a las familias. Así podrían evitar lesiones, que aunque no sean tan visibles, pueden llegar a ser más serias, incluso, que las que podría provocar una caída.

Hay que indicar, que hay excepciones donde su uso es adecuado, siempre que sea de forma racional, es decir,  aplicado con una indicación correcta y sin que se convierta en permanente. Ponemos algunos ejemplos :

  • Personas con riesgo importante de lesiones.
  • Personas con riesgo de auto-agresión.
  • Personas con alguna intervención terapéutica imprescindible.
  • En momentos puntuales como un traslado en vehículo.

Irá destinada a estos usuarios siempre y cuando no se puedan optar por otros medios alternativos.

 

Fuentes: http://www.abc.es

http://gruposanyres.es/

http://www.navarra.es/

http://www.uclm.es/

Patricia Barcala Fernández, Trabajadora Social.

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